Buscar este blog

lunes, 7 de enero de 2008

Te espero, te aguardo...

Te espero a la orilla de la aurora
morada de una tregua imbatible,
allí donde todo es comestible,
allí donde reinan fauna y flora.

Te aguardo hacia la vera del palmar,
hogar del silencio indetenible,
allí donde soy más invencible
y juego nuevamente a ser juglar.

Te espero en el umbral de la nada
morada de la fe y de la verdad,
acullá donde todo es potestad
del verso y su rima bienamada.

Te aguardo en una esquina del placer,
hogar de pasiones indecibles,
donde hay sensaciones imposibles,
lugar en que jamás podrás perder.

Ya llego, no te agites, espera...
Ya va, no te inquietes ni te vayas,
espérame tantito que ya voy.

No hay comentarios: