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viernes, 14 de enero de 2011

Son

Son las rosas de tu boca
tan fragantes, tan fragantes,
que te miro y me provoca
darte besos delirantes.

Son la niñas de tus ojos
tan coquetas, tan coquetas,
que seducen mis antojos 
de arrancar tus pantaletas.

Y tus cándidas orejas
tan tenaces, tan tenaces,
me recuerdan las parejas
cada vez que hacen las paces.

Son tus muslos siderales
tan perfectos, tan perfectos,
que parecen irreales
pues carecen de defectos.

Los jardines de tu enagua
tan floridos, tan floridos,
se parecen a la fragua
en que quiero hacer mis nidos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Lindo ! un canto seductor .